jueves, 27 de septiembre de 2012

Con ustedes, la ilustradora de Lágrimas

Queridos amigos, os presento a la autora de la portada de Lágrimas.

María Emegé es una ilustradora madrileña que ha trabajado 10 años como freelance y dibujante de cómics, para clientes en España, EE.UU., Taiwan y Turquía, entre otros. También ha trabajado como diseñadora de publicidad en destinos tan exóticos como Lituania, un país que siempre llevará en su corazón.

María es artista conceptual en el juego Young Justice de Warner/DC. En noviembre repetirá en Expocomic con un stand donde cuenta con merchandising propio y hace ilustraciones en directo con acuarelas. Quizá sepáis que no hay técnica pictórica más difícil que la acuarela. ¡Yo no pienso perdérmelo!

Aquí tenéis algunos enlaces a su trabajo.

http://mariaemege.daportfolio.com/

http://emege.deviantart.com/gallery/

Y un autorretrato.



Colaborar con María está siendo un verdadero placer. Estoy deseando que veáis el gran trabajo que está haciendo con la portada, traduciendo al lenguaje visual ideas que han estado codificadas en mi mente como palabras durante casi dos décadas.

Un abrazo,
Sergio

domingo, 23 de septiembre de 2012

Preámbulo de Lágrimas de un Dios Plutónico


Queridos amigos, por petición del SPQM (Senatus Populusque Mundi), aquí tenéis el preámbulo de Lágrimas.

Allá va...

***

I.

     Supongamos.
     Supongamos que todos nuestros esfuerzos obtienen recompensa. Que el hombre alcanza la suprema potencia sobre la realidad, que descubre las claves del Universo para ponerlo a su servicio, vence a la adversidad y se libra de la amenaza del león y la tormenta, por siempre. Que la economía descorre el secreto de una fórmula infalible hacia el progreso, que la civilización efectúa un salto fuera de las ataduras de la carne, que el riesgo de los choques sociales se desvanece frente a una cura de quintaesencia.
    Supongamos que el hombre alcanza un estado inmutable de infinita perpetuación, sano para sí mismo sobre cualquier contingencia. Supongamos que nuestros sueños se realizan.

    Supongamos que tú y yo vencemos al Adversario, que podemos acabar con la genética y derrotar a la muerte, más allá de los nichos naturales, fuera del espacio. Supongamos que tú y yo podemos crear un nuevo mundo del hombre para el hombre, donde reinar supremos por siempre jamás. Supongamos que te ofrezco el trono de alabastro y el anillo del monopolio de la violencia sobre lo real, para ti, hermano.

     Supongamos que las leyes físicas se colapsen, que podamos sustituirlas a nuestro antojo. Decidir lo que será y lo que nunca habrá sido; lo que haya de ser. Elegir a los elegidos, profetizar el cambio; verlo verificado como pronosticamos. Supongamos que asumimos nuestro verdadero papel, que nos sepamos dioses; que construimos nuestra saeta en la forja. Supongamos que debemos predecir las dificultades; que comprendemos la necesidad del cambio, de la revolución. Pero que no estamos dispuestos a ser reemplazados. Que descubrimos la manera de cambiarlo todo. Sin cambiar nada. Supongamos que institucionalizamos la mudanza epidérmica y la elevamos a la categoría mitológica de lo inmutable. Supongamos que a esta sociedad la llamamos Mundo Libre, donde el crecimiento sea un deber, y la productividad un requisito de la existencia, donde la riqueza nos haga eternos, pero el principio más sagrado sea la libertad.

     Supongamos que éste es nuestro ansiado futuro de conquista, la realización de nuestros sueños.

     Supongamos que el pasado no existe y el futuro es hoy.

     Porque lo que ha ocurrido está abocado a repetirse, porque el futuro es la memoria de lo posible, este lamento sin tiempo ha recorrido la distancia que los separa. En directo, para toda la Humanidad, abre conmigo el libro de bronce y sígueme por este glorioso camino. Baja las luces y escucha este susurro, apártate de los tuyos ahora, haz el silencio. Recoge tu alma en el rincón de los enigmas. Es la hora del gran mediodía.

***

Mañana os enseñaré, con permiso de sus autores, algunos bocetos y conceptos artísticos para la portada.

Un abrazo,
Sergio

sábado, 22 de septiembre de 2012

Año Uno de la Nueva Era Artificial

"Quería tan sólo intentar vivir aquello
que brotaba espontáneamente de mí. 
¿Por qué había de serme tan difícil?"
Hermann Hesse, Demian

Queridos amigos, disculpadme por este largo periodo de ausencia. Desde el último relato que publiqué en el blog el pasado diciembre han pasado muchas cosas, o digamos más bien, he tomado muchas decisiones trascendentales impulsadas por la cita de Demian que tenéis arriba.

Aunque Dostoievsky es mi autor predilecto, y Crimen y Castigo el mejor libro que he leído, siempre digo que Demian es mi libro favorito porque no hay otro con el que me sienta tan profundamente identificado y conmovido. La cita que he querido compartir con vosotros es uno de los lemas que mueven mi vida, y que podríamos resumir en:

Que cada una de tus decisiones te acerque un paso más hacia ti mismo.

Hace nueve meses se cumplieron 11 años desde que terminé mi primera novela, a la que pertenece el fragmento que podéis leer en la cabecera de este blog. Podría deciros que he luchado con ahínco por publicarla, mandándola a todas las grandes editoriales, agentes y concursos literarios, pero os estaría mintiendo.

En enero de 2001 la mandé a una de las más importantes, que me respondió a los tres meses con la famosa carta de rechazo, que se resume, aproximadamente, con estas palabras: Lamentamos comunicarle que su manuscrito no encaja en nuestra línea editorial.

Pues bien, hasta 2011 no volví a mandar la novela a nadie. En marzo de 2011 me llené de valor y la envié, en pocas semanas, a todos los actores principales del mundo editorial español. Me respondió un inconmovible silencio. No recibí ni una sola carta de rechazo.

Pero esto no es lo importante, sino que el día de diciembre que comprendí que ninguna editorial o agente de España quería mi manuscrito, sentí un júbilo irrefrenable.

Durante once años estuve convencido de que la razón de mi pasividad se debía a que tenía miedo al rechazo, al plagio, o que la novela necesitaba ser pulida. Pero no era verdad.

La novela es una fábula ética. Vender sus derechos a una empresa, para que la explotase como un producto de consumo, arriesgándome a que triunfase y se convirtiera en un fenómeno de merchandising, era una traición a su mensaje, totalmente inaceptable para mi subconsciente.

En diciembre de 2011 mi mente consciente lo comprendió. Había estado a punto de vender al Diablo mi tesoro más preciado, el fruto de mi pensamiento más profundo. Mi suspiro de alivio fue intenso, fresco, liberador. Me sentí en paz conmigo mismo por primera vez en once años. La necesidad de compartir mi novela siempre iba acompañada de un dolor secreto. Mi Demian no quería que la publicase a cualquier precio.

¿Qué alternativa tenía ahora?

Durante once años estuve obsesionado y entristecido con la oportunidad perdida de haber publicado la novela, una profecía del futuro, en 2000, antes del comienzo del siglo XXI. Ahora sé que hubiera sido imposible hacerlo antes de hoy.

Mi novela va a ser publicada en formato electrónico el día 1 de Noviembre de 2012.

Se titula Lágrimas de un dios plutónico.

Estoy trabajando desde hace varias semanas con un grupo de ilustradores para el diseño de la portada. Aunque no tengo más remedio que elegir a uno de ellos para la cubierta, todos son extraordinarios, y podréis disfrutar de su talento en la página web www.sergioachinelli.com, que también estamos preparando.

Estaré en contacto estrecho con vosotros a partir de ahora para informaros de las evoluciones de Lágrimas.

Un fuerte abrazo,
Sergio