miércoles, 9 de junio de 2010

Titán




Yo miro al cielo y te imagino, Titán,
rodeado por las tormentas de metano
de tu atmósfera prebiótica;
surcado por dunas congeladas
bajo la sombra inabarcable de Saturno,
flotando ligero
sobre las aguas estrelladas.

Yo imagino atardeceres sentado en tus colinas,
admirando el reflejo del Sol menguante
en los anillos de hielo especulado.
Yo sueño con adentrarme en tus entrañas,
para descubrir tus secretos profundos,
tus océanos de amoniaco.

Mi luna orgánica,
aun sometida al dios del tiempo,
no eres real,
porque nadie suspirará por ti
a la orilla de tus lagos de metano.

Porque los mineros de Titán,
hastiados en sus jaulas de oxígeno,
mirarán a tus cielos con ojos desenfocados,
anhelando mis mares de agua dulce,
mis bosques perennes
y mis atardeceres rosados.